Tu estado físico

Revelan que los ciclistas pesan 4 kilos menos que los automovilistas

16 de agosto de 2016

Los que optan por la bicicleta para desplazarse por las ciudades pesan –en promedio– cuatro kilos menos que las personas que se mueven en automóvil.

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Los que optan por la bicicleta para desplazarse por las ciudades pesan –en promedio– cuatro kilos menos que las personas que se mueven en automóvil. Lo reveló un estudio del proyecto Pasta que se realiza desde hace dos años en varias ciudades de Europa, y confirmó que el esfuerzo que significa pedalear es un gran beneficio para la salud.

El proyecto Pasta (que es la sigla de Actividad física a través de Aproximaciones de Transporte Sustentable, en inglés), financiado por la Unión Europea y publicado ayer en Bruselas, consistió en una encuesta a 11.000 voluntarios de siete ciudades para averiguar qué medios de transporte utilizan y cuánto tiempo dedican cada día a desplazarse. También consideraron la altura y el peso de los participantes. Se hizo en las ciudades de Amberes (Bélgica), Örebro (Suecia), Barcelona (España), Londres (Inglaterra), Viena (Austria) y Zurich (Alemania).

Al evaluar los resultados se consideró la edad de los participantes, ya que normalmente la gente más joven es más delgada. Además es la que más usa la bicicleta. También consideró factores como los ingresos, el deporte que practica en su tiempo libre, su formación y consumo de alcohol y tabaco.

A través del estudio, la Unión Europea busca impulsar un transporte sostenible y saludable, sobre todo la movilidad a pie y en bicicleta. “Ser más activo puede hacer a una persona más sana, ahorrar dinero y mejorar su vida”, señala el experto británico en transporte y asesor del proyecto Adrian Davies. “En vez de ir al gimnasio, piense por ejemplo si puede ir a trabajar en bicicleta”, recomendó.  Los ciclistas suelen estar en forma. Sólo una hora de bicicleta quema más de 500 calorías, dependiendo de la inclinación y de la velocidad. Es una excelente forma para conseguir que el ritmo cardíaco mejore. Esto hace que disminuya el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares en personas mayores, según había descubierto un estudio científico de 2013.

 

Ciclistas que entrenan en la zona de Parque Sarmiento Saavedra foto Gustavo Castaing

Además, al usar la bicicleta, se usan una gran variedad de músculos, como los cuádriceps, los isquiotibiales y hasta el corazón. Por otra parte, al montar en bici no se ejerce presión sobre las articulaciones, como sí ocurre al correr o con otras formas de ejercicio cardiovascular. El ciclismo es considerado un deporte de bajo impacto. También se sabe que andar en bicicleta aporta más energía en comparación con las personas que no son ciclistas. En un estudio de 2008, los investigadores habían detectado que tras seis semanas de bici a una intensidad baja y moderada la sensación de fatiga disminuía y se incrementaban los niveles de energía.

Consultado por Clarín, Jorge Navarro, presidente de la Sociedad Argentina de Lucha contra el Sedentarismo dijo que “el ciclismo urbano ayuda a preservar el peso saludable. En el caso de las personas con sobrepeso u obesidad, deberían antes ver al médico para ver si pueden adopta el hábito de la bicicleta. En el caso de Buenos Aires, desde 2010 tiene bicisendas, pero se está produciendo un cambio cultural para que más gente se incorpore al ciclismo”.

 

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 10 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

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Las dietas y terapias alternativas, detrás del éxito de los atletas de Río

13 de agosto de 2016

    “¡Vayan a comprar hamburguesas!”, ordenó Gonzalo Bonadeo en su emocionado relato de la medalla de oro de la judoca Paula Pareto. Una hora después del pedido, Pareto respondía las preguntas de Bonadeo en el estudio de TyCSports mientras comía una hamburguesa, con una sonrisa pintada. Por supuesto, la alegría era por la medalla […]

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“¡Vayan a comprar hamburguesas!”, ordenó Gonzalo Bonadeo en su emocionado relato de la medalla de oro de la judoca Paula Pareto. Una hora después del pedido, Pareto respondía las preguntas de Bonadeo en el estudio de TyCSports mientras comía una hamburguesa, con una sonrisa pintada. Por supuesto, la alegría era por la medalla de oro. Pero quién sabe si no había algo de satisfacción en ese permitido hipercalórico, después de tanto sacrificio. Es que los atletas olímpicos se preparan durante cuatro años para llegar al objetivo máximo, no solo con entrenamientos en doble o triple turno, sino también con una dieta equilibrada, sin excesos, fritos ni harinas. Muchas de esas dietas son las que luego se ponen de moda y se aplican de manera masiva.

Como nunca antes, las dietas modernas se metieron en la agenda olímpica. Desde luego, los atletas siempre tuvieron el imperativo de una vida sana. Pero las nuevas dietas, como la paleo, que suprime las harinas, parecen haber llegado para quedarse. Y también los tratamientos alternativos, para acelerar los tiempos de recuperación. Michael Phelps, con su espalda marcada, también fue otra de las revelaciones.  Luis Scola y Emanuel Ginóbili adoptaron la dieta paleo, sin harinas ni azúcares y con muchas frutas y verduras. Ahora, en las rondas de mates con el equipo no hay bizcochitos ni facturas. “Hay comida sin gluten: criollitas, tostadas, unos bizcochos especiales. Todo sin glúten. Empezaron Scola y Ginóbili hace algunos años y contagiaron a los más jóvenes, como Laprovíttola o Campazzo”, dice un integrante de la delegación.

En declaraciones previas, Scola admitió que el 90% de los carbohidratos que consumía provenían de frutas y verduras. “Me siento mejor que nunca, ya no puedo volver a mi estilo anterior de alimentación”.

Históricamente, los atletas se cargaban de carbohidratos (energía para sus músculos) con la ingesta de fideos, arroz, papas y carnes. Pero la dieta paleo, que imita el estilo de alimentación del paleolítico, fue ganando terreno entre los atletas. No solo la Generación Dorada, sino también varios futbolistas, como Messi y Agüero, lo incorporaron para mejorar su rendimiento. “La fuente de energía para los atletas antes eran las pastas. Ahora muchos eligen una dieta paleo, que otorga energía a través de hidratos de carbono refinados, no tan procesados. Y la fuente de eso son las frutas”, explica el médico deportólogo Norberto Debbag.

Pero no todo tiene que ver con dietas. El mútiple campeón olímpico Michael Phelps sorpendió al mundo por sus 21 medallas de oro y también por unos moretones morados y circulares en su espalda. Es un tratamiento médico alternativo conocido como Ventosaterapia o “cupping”, que consiste en aplicar vasos de vidrio caliente sobre la piel para disminuir el dolor y mejorar la circulación sanguínea. “Las ventosas ayudan a extraer la sangre en la zona afectada, lo que reduce el dolor y acelera la curación de los músculos sobrecargados de trabajo”, dijeron desde el equipo de Phelps. La técnica de las ventosas también es utilizada por la nadadora Natalie Coughlin, medallista olímpica en el estilo espalda. “Es una técnica china muy antigua. A veces los nadadores tienen pequeñas rupturas en las fibras musculares, que no llegan a ser desgarros. Este tratamiento mejora la irrigación en la zona y acelera la recuperación”, dice Debbag.

El ciclista italiano Vincenzo Nibali, que compitió en la prueba de ruta y además ganó el Tour de Francia en 2014, practica acupuntura para mejorar el descanso de sus músculos.

Otro caso: el pivote del Dream Team, DeMarcus Cousins bajó 9 kilos en la preparación para los Juegos Olímpicos con una nueva modalidad del yoga, conocida como Bikram, que consiste en practicar los ejercicios en un ambiente de 40 grados. En el equipo estadounidense del basquet, Carmelo Antonhy es otro de los que practica la dieta paleo y bajó más de 10 kilos.

Juan Martín Del Potro es otro de los atletas que cuida todo los detalles. Al tiempo que se recuperaba de sus lesiones en las muñecas, empezó una dieta libre de excesos, cuidando al detalle el origen de los alimentos que consume. Novak Djokovic es otro superatleta con dieta paleo. En 2011 descubrió que era celíaco, dejó las harinas y adoptó una modalidad de dieta sin gluten ni azúcar. Pero con el correr del tiempo fue eliminando cada vez más las carnes rojas, al punto de que solo ingiere pescado. Un consuelo: perdió en primera ronda y en la villa olímpica hay hamburguesas gratis las 24 horas.

 

La “ventosaterapia” de Michael Phelps

El nadador estadounidense emplea un antiguo método para disminuir la hinchazón y el dolor durante los Juegos Olímpicos. Se llama “ventosaterapia” y es la aplicación de ventosas (vasos de vidrio) calientes sobre la piel para introducir calor al cuerpo. Ayuda a la circulación de la sangre para disminuir una serie de trastornos médicos, como la hinchazón y el dolor. Es la razón por la que aparecieron en la espalda y las piernas del nadador unos extraños círculos producidos por la succión.

 

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 06 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

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El running suma fanáticos y ahora también se corre por amor a la camiseta

1 de agosto de 2016

  “Se juntó mi pasión por correr y por Racing”, dice José Delgadino, atleta de Racing Atletismo, con la respiración entrecortada como si estuviera en el minuto 90 de un partido por los tres puntos. Junto a él no hay 40 mil hinchas que lo apoyan, ni banderas blancas y celestes. Pero nadie le quita la […]

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“Se juntó mi pasión por correr y por Racing”, dice José Delgadino, atleta de Racing Atletismo, con la respiración entrecortada como si estuviera en el minuto 90 de un partido por los tres puntos. Junto a él no hay 40 mil hinchas que lo apoyan, ni banderas blancas y celestes. Pero nadie le quita la satisfacción de representar al club que ama.

José Delgadino es el único atleta del club que está desde el primer día en que se creó este running team. Tiene 56 años y medio siglo como hincha de la Academia. Se seca un poco la transpiración, estira las piernas y recuerda que un día de marzo de 2013 leyó que el club hacía una convocatoria para sumar corredores. Entonces no lo dudó y se presentó. Hoy el running team de Racing cuenta con 45 atletas que representan al club en carreras de calle y de pista, y entrenan en tres sedes distintas: Parque Chacabuco, Costanera y Avellaneda.

El furor del running aumentó en los últimos años hasta convertirse en una actividad que ya mueve $ 1.800 millones de pesos por año en Argentina entre inscripciones a carreras, esponsoreo, indumentaria y merchandising. Su buena fama, sumado a la gran cantidad de gente que mueve, hizo que los clubes de fútbol -entre ellos River, Independiente y Lanús, entre otros- se sumen a esta tendencia, que crece año a año.

Pero a pesar del dinero que genera esta actividad, estos grupos no fueron pensados especialmente para lucrar sino para ampliar las actividades de los clubes y aumentar la pasión por la camiseta. “En este running team los socios del club pagan un arancel de sólo $130 -la misma actividad sin respaldo de clubes ronda los $500-”, explica Rosana Tempone, entrenadora del grupo de corredores de Boca Juniors. Según lo que dispone el Departamento Físico del club, para formar parte de este grupo que se creó en marzo de 2015 sólo hay que ser socio. Aunque para Tempone lo principal es “ser hincha de Boca”.

“Yo amo a este club, es como mi casa. Soy hincha y para mí es un orgullo llevar estos colores”, confiesa. En su grupo hay entre 20 y 30 atletas que se juntan en el Polideportivo Quinquela Martín y compiten en carreras de pista y de calle representando al club. “Corremos por el orgullo y puedo decirte que los que vienen son más fanáticos de Boca que de correr”, dice. Aunque reconoce que en los demás clubes “debe suceder lo mismo”.

Cinthia Salerno es atleta, entrenadora y, sobre todo, hincha de San Lorenzo. A su cargo tiene al menos 25 personas que, lunes, miércoles y viernes se juntan en el Parque Chacabuco para que ella los entrene. La actividad está a cargo de la subcomisión del hincha y funciona desde octubre de 2012, cuando Salerno, tras años de insistencia, consiguió que el club abriera las puertas a esta iniciativa. “Mi sueño era hacer esto, correr con la remera de San Lorenzo y que otras personas puedan hacer lo mismo. Después se sumó esta moda de los running team, pero yo solo lo hago por amor al club”, explica. En este grupo, los socios del club no pagan arancel y está abierto a cualquier persona, sin distinción de edad. Hay desde niños de ocho años hasta señoras de 60 que comparten la pasión por San Lorenzo.

Con Racing pasa algo similar. “Acá hay chicos jóvenes y gente más grande. Hay algunos que compiten a buen nivel y otros no tanto, pero a pesar de la edad lo que nos une es el sentimiento”, retoma Delgadino. “Vienen de todos lados, de Palomar, de Avellaneda, de Flores. Es increíble”, agrega. Pero lo mejor de todo es que sienten que son parte de algo mucho más importante.

“Es tan grande esta pasión que hasta la gente en las carreras se saca fotos con nosotros porque representamos al club”, dice Delgadino mientras sonríe porque sabe que en su pecho hay un escudo que tiene que defender. Y no hay nada en el mundo que le guste más que eso.

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín del 31 de Julio del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

 

 

 

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Quiénes son los más altos y los más bajos del planeta

Altura promedio de las mujeres. / Imperial College London   Los holandeses y las letonas son las personas de más altura del mundo, mientras que los timorenses y las guatemaltecas son las más bajas. Los argentinos se encuentran en la mitad de la tabla, según un amplio estudio publicado hoy.   La investigación la lideraron […]

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Altura promedio de las mujeres. / Imperial College London

 

Los holandeses y las letonas son las personas de más altura del mundo, mientras que los timorenses y las guatemaltecas son las más bajas. Los argentinos se encuentran en la mitad de la tabla, según un amplio estudio publicado hoy.

 

La investigación la lideraron científicos del Imperial College London (ICL) y participaron 800 especialistas. No sólo midieron quiénes son los más altos y los más bajos, sino también cuáles son las poblaciones que más crecieron en altura entre 1914 y 2014. “Los resultados, publicados en la revista eLife, revelaron que las mujeres de Corea del Sur y los hombres de Irán muestran los mayores incrementos en altura en los últimos 100 años. Los iraníes crecieron un promedio de 16,5 centímetros y las coreanas, 20,2 centímetros”, explican los investigadores. A título de comparación, los y las estadounidenses, solo crecieron 6 y 5 centímetros de media en ese tiempo.

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Altura promedio de los hombres. / Imperial College London

Los holandeses tienen una altura media de 1,82 metros, y las letonas, de 1,70, mientras que los hombres de Timor Oriental miden de media 1,60 metro y las mujeres guatemaltecas, 1,49, según cifras de 2014. En Argentina, la altura promedio es de 1,592 metro. El país ocupa el puesto 96° del ranking de los más altos, y subió en un siglo: en 1914 estaba en el 117° con 1,506 metro promedio.

 

El top 10 de los países más altos lo forman Letonia, los Países Bajos, Estonia, República Checa, Serbia, Eslovaquia, Dinamarca, Lituania, Bielorrusia y Ucrania. El que tiene la población más baja es Guatemala, y hacia arriba, completan la lista de los 10 más petisos Filipinas, Bangladesh, Nepal, Timor, Madagascar, Laos, las islas Marshall, India e Indonesia.

“Nuestro estudio muestra que los países anglosajones, particularmente Estados Unidos, se sitúan por detrás de otros países europeos y de Asia Pacífico con altos ingresos”, especialmente debido a los problemas de obesidad de los primeros, explica Majid Ezzati, profesor de la Escuela de Salud Pública del ICL, director del estudio. “La manera de crecer está fuertemente influenciada por la alimentación y por factores ambientales, aunque los genes jueguen también un papel” importante, destacan los autores del informe.

 

El estudio no apunta sólo a una cuestión “simpática” de ver quién es más alto y quién más bajo, sino que analiza también otros indicadores relacionados con la salud pública, como el índice de masa corporal y la prevalencia de diabetes y obesidad.

En Argentina, el índice de masa corporal viene creciendo a la par de la altura media, y para el 2025 los investigadores proyectan que el 35,2% de los hombres y el 38,6% de las mujeres tendrán obesidad, mientras que el 11,8% y el 12,2% respectivamente sufrirán de diabetes.

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín 26 de Julio del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

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Más altos: en 100 años crecimos 10 centímetros

En la Argentina, los varones aumentaron su estatura 3,7 cm más que las mujeres Si el mundo fuera el grado de una escuela, a la hora de formar fila los argentinos nos ubicaríamos entre el tercio de los más altos en la hilera de los varones y en la mitad de la fila de las […]

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En la Argentina, los varones aumentaron su estatura 3,7 cm más que las mujeres

Si el mundo fuera el grado de una escuela, a la hora de formar fila los argentinos nos ubicaríamos entre el tercio de los más altos en la hilera de los varones y en la mitad de la fila de las mujeres, delante de las chilenas, de las brasileñas, de las italianas y hasta de las coreanas: todas son más altas que las argentinas.

Según un estudio que difundió ayer el Imperial College of London, una de las más prestigiosas universidades británicas, hecho junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos 100 años la población mundial incrementó su altura. Ese aumento en la talla significó que los argentinos de hoy sean en promedio 10 centímetros más altos que sus abuelos: en 1914, un hombre medía 162,3 cm y en 2014, 174,6 cm. Es decir que hubo un crecimiento de 12,3 cm en las sucesivas generaciones. Las argentinas, que medían a principios de siglo 150,6 cm, ahora alcanzan los 159,2 cm. O sea, crecieron 8,6 cm respecto de sus antepasadas, y 3,7 cm menos que los hombres actuales.

La alimentación, el aumento en la esperanza de vida y la menor incidencia de enfermedades en la infancia son algunas de las razones que explican por qué las nuevas generaciones son más altas que las de sus abuelos.

La mayor estatura, apunta el estudio, significa vida más sana y más larga. También está asociada con un mayor nivel de educación y de ingresos. En líneas generales, el aumento de la estatura se explica porque las sociedades actuales, en las distintas partes del mundo, cuentan con mayores recursos para enfrentar la vida.

El estudio se hizo con datos recopilados de 200 países y abarca una población de 18 millones de personas. Se considera que es el análisis de estatura más amplio hecho hasta el momento, y abarca la evolución de la talla entre 1914 y 2014.

De todas formas, los datos muestran que en algunos de los países más ricos el aumento en la talla se estancó y el incremento fue mayor en aquellos menos favorecidos.

Por ejemplo, hace un siglo los hombres más altos del planeta eran los suecos, que hoy ocupan el puesto número 15 del ranking. Los noruegos eran los segundos de mayor altura y hoy cayeron al puesto decimotercero. Los Estados Unidos, en tanto, que a principios del siglo XX eran los terceros entre los más altos del mundo, hoy se encuentran en el puesto 37, con el agravante del aumento de la obesidad que se registra en ese país. Sólo incrementaron en seis centímetros su estatura.

Los argentinos estaban en 1914 en el puesto 91, en la mitad de la fila. Un siglo después pasaron a ubicarse entre el tercio de los más altos del planeta, en la posición número 55.

Las argentinas también ganaron en altura, aunque no tanto como ellos. Pasaron del puesto 117 al 96. Con excepción de las holandesas, que ocupan el segundo puesto, con una talla de 168,7 cm, las mujeres más altas del mundo hoy viven en países como Letonia, Estonia, República Checa y Serbia. Las filipinas y las guatemaltecas son las más bajas del planeta, sin alcanzar el metro y medio de altura.

En la mayoría de los países analizados, la estatura sigue en aumento. En el informe se destaca la evolución de algunos países, como Corea del Sur o Irán, que son las naciones en las que la población más creció. En Irán, en un siglo, los hombres aumentaron su estatura unos 16 centímetros. En Corea del Sur, las mujeres, más de 20 centímetros.

La brecha entre las naciones más ricas y las más pobres alcanza los 20 centímetros. En algunos países de África, como Sierra Leona, Uganda y Ruanda, la talla, en un siglo, disminuyó unos cinco centímetros.

«La estatura es un indicador del bienestar de salud y económico de la sociedad. El crecimiento es un espejo de la sociedad, no del individuo sino del grupo poblacional», apunta a LA NACION Horacio Lejarraga, jefe del Servicio de Crecimiento y Desarrollo del hospital Garrahan y ex presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)

Lejarraga, que se graduó en la misma universidad que dirigió el estudio junto con la OMS, aporta más datos sobre la Argentina. «Un estudio que hicimos en el país muestra que desde 1938 hasta 1981 los argentinos crecimos a un ritmo de 1,7 centímetros por década. Ese crecimiento coincide con los años del mayor desarrollo industrial. Ese incremento en la talla no se debe sólo a una mejor nutrición, ya que se observa en todas las clases. Esto se debe a mejores condiciones de vida y acceso a la salud. El crecimiento de la población expresa mejor que el producto bruto interno las condiciones de salud y económicas de una nación», agrega.

Según el especialista, la evolución del crecimiento de un país debería ser adoptada como un indicador de desarrollo, junto con una serie de pautas de la evolución infantil alcanzadas antes de los cinco años. «Datos como a qué edad un chico caminó, a qué edad habló, etcétera, también sirven para predecir el grado de desarrollo de esa sociedad», agrega.

Más altura, dice el estudio, también tiene sus aspectos negativos: si bien las personas más altas viven más años y la mayor estatura reduce los riesgos de muerte perinatal, también significó un aumento en la incidencia de enfermedades cardíacas y de tumores. «Ese rango de 20 centímetros de altura (que diferencia a las poblaciones más altas de las más bajas) está asociado con una reducción del 17% de los riesgos cardiovasculares, pero también con un incremento de entre el 20 y el 40% de mortalidad por cáncer, dependiendo del país», se lee en el estudio.

La diferencia de estatura entre hombres y mujeres también se ha incrementado en la Argentina, más que el promedio mundial. Mientras que hace un siglo ellos les llevaban unos 11,7 cm de diferencia, ahora esa brecha pasó a ser de 15.4 cm. A nivel mundial es de 11 centímetros.

 

 

 

 

 

Publicado en la edicion impresa del Diario La Nación 27 de Julio del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo