Tu psicología

La edad cronológica depende del tiempo. La edad biológica depende de cinco aspectos.

17 de octubre de 2016

Los cinco son: La salud, el alimento, el movimiento, el pensamiento, el sentimiento.   El secreto de las zonas azules: Los cinco lugares del mundo donde se encuentra la gente más saludable y feliz. Claves de la longevidad sin gimnasio ni contar calorías. Hay cinco lugares en el mundo donde cumplir cien años no es […]

Los cinco son: La salud, el alimento, el movimiento, el pensamiento, el sentimiento.

 

El secreto de las zonas azules: Los cinco lugares del mundo donde se encuentra la gente más saludable y feliz. Claves de la longevidad sin gimnasio ni contar calorías.

Hay cinco lugares en el mundo donde cumplir cien años no es una excepción, donde la gente no se interna en el gimnasio a levantar pesas ni cuenta obsesivamente la cantidad de calorías de cada alimento. En estas poblaciones, la expectativa de vida está por encima del promedio mundial y los índices de dolencias asociadas a la vejez son de los más bajos del planeta. En Okinawa (Japón), Icaria (Grecia), Cerdeña (Italia), Loma Linda (California) y Nicoya (Costa Rica) las personas simplemente se olvidan de morir. ¿El secreto? A pesar de ser culturas muy diferentes entre sí, las investigaciones encontraron una serie de factores comúnes que servirían como guía para comprender por qué viven más y mejor: en todos estos sitios, sus habitantes viven de manera sencilla, caminan en lugar de usar el auto, cosechan sus propios alimentos y le dan una importancia superlativa a la fe, a los familiares y los amigos.

Hasta estos lugares llegó el equipo de investigadores coordinado por el periodista de National Geographic, Dan Buettner, autor del libro “El secreto de las zonas azules”.  Hay una pregunta que recorre toda su investigación: ¿es posible replicar el modo de vida de los habitantes de las zonas azules en otros lugares del mundo? Según el experto, sí. Y la receta es realitvamente sencilla: comer bien, estresarse menos, moverse más y amar mucho.

Conocer las zonas azules, aprehender sus modos de vidas es quizás el mejor mecanismo para alcanzar la meta que propone Buettner: “Morir joven siendo lo más viejo posible”. No se trata sólo de cumplir muchos años sino de mantener la mejor calidad de vida hasta los últimos días.

La edad y la vitalidad. En los últimos años se comenzó a registrar un interés cada vez más importante de la ciencia hacia las zonas azules. Una de las razones que explican la inclinación por estos estudios reside en que existe una nueva visión sobre la tercera edad, momento en que para algunos comienza a partir de los 60 años y para otros a partir de los 70.

De acuerdo a un estudio del Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), en la región la población mayor crece de manera exponencial. En 1990, en el continente había 32 millones de personas mayores de 60 años y se estima que en el 2050 este número crecerá a 195,87 millones. Este es un fenómeno a nivel mundial.

Sin embargo, que cada vez más personas lleguen a la tercera edad no significa necesariamente que las poblaciones sean cada vez más saludables. Juan Hitzig, médico gerontólogo y director del programa Longevus, afirma que las zonas azules se caracterizan por ser “bolsones de longevidad”. “Son lugares donde las personas viven muchos años y su calidad de vida acompaña ese estado. Los avances médicos hicieron que ganáramos años de vida, es decir, la longevidad la tenemos conquistada. Ahora, lo que tenemos que lograr es que los años que le robamos a la muerte sirvan para estar más tiempo en el club y no más tiempo en el geriátrico”, subraya el especialista.

Las zonas azules se caracterizan justamente por eso: allí las personas de más de 70 años siguen trabajando, haciéndose cargo de sus hogares y de sus familias y con proyectos de vida. En estos lugares, ser viejo no es esperar la muerte.

Icaria es una isla ubicada en el mar Egeo, a sólo 13 kilómetros de la costa de Turquía, la cual tiene a nivel mundial uno de los índices más bajos de mortalidad en la mediana edad y los índices más bajos de demencia. Okinawa es una isla japonesa que alberga a las mujeres más longevas del planeta. En la provincia italiana de Ogliastra, en Cerdeña, vive la mayor concentración de hombres centenarios de todo el globo. En Loma Linda, una comunidad adventista de California, sus habitantes lograron vivir hasta diez años más y con mejor salud que el estadounidense promedio. Y en la península de Nicoya, en Costa Rica, se observaron los índices más bajos de mortalidad durante la mediana edad así como la segunda concentración más alta de hombres centenarios.

Caminar, comer bien y amar. Aunque suene trillado, los investigadores  que participaron de la elaboración de “El secreto de las zonas azules” confirmaron científicamente que los pilares de una vida saludable y, en consecuencia, de una vejez saludable residen en hacer ejercicio de manera regular, alimentarse de manera sana y priorizar las relaciones sociales.

Un factor común entre Okinawa, Icaria, Cerdeña, Nicoya y Loma Linda es que sus habitantes viven en ambientes que con frecuencia motivan a moverse. En estos lugares, el automóvil sólo se utiliza para recorrer trayectos muy largos y, en el día a día, la gente hace las compras y visita a sus conocidos caminando. Además, todos los longevos entrevistados contaron que atienden su propio jardín y que no tienen electrodomésticos ni máquinas de cortar pasto que les faciliten el trabajo.

Además, los expertos coincidieron en que hay otra cosa que se repite en todas las comunidades: una alimentación sana. La carne (cualquiera sea) no está presente en todas las comidas y, en promedio, sólo se come cinco veces al mes y en porciones pequeñas (del tamaño del puño de la mano). La posibilidad de tener una huerta propia o un lugar donde comprar frutas y verduras frescas es imprescindible ya que, fundamentalmente las hortalizas, son la base de todas estas dietas. Las legumbres y los frutos secos se consumen a diario en todas las zonas azules así como también una o dos copas de vino.

Buettner insiste en que esto no significa que a los habitantes de las zonas azules no les guste la comida chatarra, el azúcar y la sal añadidos en las comidas o las gaseosas. Simplemente sucede que no están al alcance. En todos estos lugares las salidas a los restaurantes o las golosinas son “gustos” que la gente se da para celebraciones muy puntuales y no forman parte del día a día.

Sin embargo, no sólo es una cuestión de hacer ejercicio y comer bien lo que hace que estas personas vivan tanto y bien. Los aspectos sociales y espirituales son tan importantes como el nutricional. Tener un motivo por el cual levantarse todas las mañanas (tanto en la juventud como en la vejez) aumenta la vitalidad. En Okinawa le llaman “ikigai” mientras que en Nicoya “plan de vida” y puede estar relacionado con nuevos proyectos laborales, domésticos o familiares.

En todas las zonas azules tienen técnicas para disminuir el estrés, que provoca inflamación crónica y se asocia a casi todas las enfermedades relacionadas con el envejecimiento. La meditación o el yoga se hicieron populares en los últimos años en las principales ciudades de Occidente pero Buettner insiste en que no hay una única forma para bajar el ritmo. Por ejemplo, en Okinawa sus habitantes se toman unos cuantos minutos al día para recordar a sus ancestros, los adventistas de Loma Linda rezan, los icarianos tienen por costumbre tomar una siesta diaria y en Cerdeña es un hábito aprovechar una hora del día para ir a tomar un trago.

El equipo de Buettner entrevistó a 263 personas de más de 100 años y descubrió que 258 pertenecían a una comunidad creyente y que asistían al menos cuatro veces al mes a algún servicio religioso. Además, confirmaron que estas personas mantenían vínculos muy estrechos con sus familiares y amigos. Este bienestar se traduce a todo el grupo, ya que los resultados arrojaron que las personas jóvenes que mantienen cerca a sus padres o abuelos reducen los índices de mortalidad infantil y enfermedades en niños.

El gerontólogo Hitzig comparte la visión de Buetnner y afirma que, mientras la edad cronológica depende del tiempo, la edad biológica, depende de cinco aspectos: la salud, el alimento, el movimiento, el pensamiento y el sentimiento.

Cuestión de Estado. Si se tuviera que utilizar sólo un concepto para comprender por qué en estos lugares longevidad y calidad de vida van de la mano, debería ser “ambiente propicio”. En las grandes ciudades de la actualidad, afirma Buettner, “las personas se siguen ahogando en un mar de calorías baratas que es inescapable. Es imposible caminar por un aeropuerto o pasar a la gasolinera  sin ser confrontados por un torrente de refrigerios salados, golosinas y refrescos. Incluso hay golosinas con alto contenido de azúcar disfrazadas de ‘barras saludables’”.

Por ello, “El secreto de las zonas azules” es, además de una guía individual, un llamado de atención a los Estados del mundo. Los acuerdos con las industrias alimenticias para que se disminuya el sodio y el azúcar añadido de los productos, los incentivos para que los ciudadanos abandonen los automóviles y disminuyan el estrés son las acciones colectivas para conseguir una población sana. En colectivo es más fácil que de manera individual ya que está demostrado que el tabaquismo, la obesidad y la soledad son “contagiosos”.

En el mundo existe un modelo que demostró con éxito que el cambio de hábitos mejora los índices sanitarios. En Karelia del Norte (Finlandia), un proyecto iniciado a principios de los ’70 logró números sorprendentes logró, a base de acuerdos del Estados con los privados, la incidencia de muertes por cardiopatías en hombres se redujera en un 85%.

Un hogar azul. La necesidad de políticas públicas no implica, sin embargo, que no haya mucho por hacer de manera individua. Por ello, Buettner recomienda crear “hogares azules”, es decir que cada uno puede hacer que su casa sea un pequeño entorno saludable en medio de una gran ciudad. Comer sabiamente, incorporando los llamados “alimentos suprazules” (verduras, frutas, hortalizas de hojas verdes, porotos, etcétera) y distribuyéndolos de una manera más sana. Se recomienda que el desayuno sea la comida más abundante del día y que incluya proteínas, carbohidratos complejos y grasas de origen vegetal.

Además, el experto insiste con mejorar las relaciones sociales, visitar amigos, hacer paseos al aire libre y procurar tener momentos del día para desconectarse de las pantallas y las obligaciones. Básicamente, para llegar a los cien años y continuar teniendo la misma vitalidad que en la juventud, hay que entender el misterio de las zonas azules.

 

 

 

 

Publicado en la edición de la Revista Noticias el 08 de Octubre del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo
Tu estado físico

Revelan que los ciclistas pesan 4 kilos menos que los automovilistas

16 de agosto de 2016

Los que optan por la bicicleta para desplazarse por las ciudades pesan –en promedio– cuatro kilos menos que las personas que se mueven en automóvil.

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Los que optan por la bicicleta para desplazarse por las ciudades pesan –en promedio– cuatro kilos menos que las personas que se mueven en automóvil. Lo reveló un estudio del proyecto Pasta que se realiza desde hace dos años en varias ciudades de Europa, y confirmó que el esfuerzo que significa pedalear es un gran beneficio para la salud.

El proyecto Pasta (que es la sigla de Actividad física a través de Aproximaciones de Transporte Sustentable, en inglés), financiado por la Unión Europea y publicado ayer en Bruselas, consistió en una encuesta a 11.000 voluntarios de siete ciudades para averiguar qué medios de transporte utilizan y cuánto tiempo dedican cada día a desplazarse. También consideraron la altura y el peso de los participantes. Se hizo en las ciudades de Amberes (Bélgica), Örebro (Suecia), Barcelona (España), Londres (Inglaterra), Viena (Austria) y Zurich (Alemania).

Al evaluar los resultados se consideró la edad de los participantes, ya que normalmente la gente más joven es más delgada. Además es la que más usa la bicicleta. También consideró factores como los ingresos, el deporte que practica en su tiempo libre, su formación y consumo de alcohol y tabaco.

A través del estudio, la Unión Europea busca impulsar un transporte sostenible y saludable, sobre todo la movilidad a pie y en bicicleta. “Ser más activo puede hacer a una persona más sana, ahorrar dinero y mejorar su vida”, señala el experto británico en transporte y asesor del proyecto Adrian Davies. “En vez de ir al gimnasio, piense por ejemplo si puede ir a trabajar en bicicleta”, recomendó.  Los ciclistas suelen estar en forma. Sólo una hora de bicicleta quema más de 500 calorías, dependiendo de la inclinación y de la velocidad. Es una excelente forma para conseguir que el ritmo cardíaco mejore. Esto hace que disminuya el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares en personas mayores, según había descubierto un estudio científico de 2013.

 

Ciclistas que entrenan en la zona de Parque Sarmiento Saavedra foto Gustavo Castaing

Además, al usar la bicicleta, se usan una gran variedad de músculos, como los cuádriceps, los isquiotibiales y hasta el corazón. Por otra parte, al montar en bici no se ejerce presión sobre las articulaciones, como sí ocurre al correr o con otras formas de ejercicio cardiovascular. El ciclismo es considerado un deporte de bajo impacto. También se sabe que andar en bicicleta aporta más energía en comparación con las personas que no son ciclistas. En un estudio de 2008, los investigadores habían detectado que tras seis semanas de bici a una intensidad baja y moderada la sensación de fatiga disminuía y se incrementaban los niveles de energía.

Consultado por Clarín, Jorge Navarro, presidente de la Sociedad Argentina de Lucha contra el Sedentarismo dijo que “el ciclismo urbano ayuda a preservar el peso saludable. En el caso de las personas con sobrepeso u obesidad, deberían antes ver al médico para ver si pueden adopta el hábito de la bicicleta. En el caso de Buenos Aires, desde 2010 tiene bicisendas, pero se está produciendo un cambio cultural para que más gente se incorpore al ciclismo”.

 

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 10 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

Tu mascota

Con protestas, la polémica por las carreras de galgos llegó al Congreso

Los galgueros son, en la jerga, los que tiran los galgos indiscriminadamente, los que, como parte de un entusiasmo inagotable, intentan seducir hasta a las estatuas. Pero en este caso son otra cosa: son los que promueven las carreras de galgos, tiernos animalitos que alcanzan velocidades supersónicas, la raza favorita de los faraones egipcios. Y […]

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Los galgueros son, en la jerga, los que tiran los galgos indiscriminadamente, los que, como parte de un entusiasmo inagotable, intentan seducir hasta a las estatuas. Pero en este caso son otra cosa: son los que promueven las carreras de galgos, tiernos animalitos que alcanzan velocidades supersónicas, la raza favorita de los faraones egipcios. Y están enfrentados con quienes pretenden que se prohíban estas actividades. La grieta canina.

“Por los derechos de los animales de todo el país”, ayer hubo una marcha al Congreso y a la Casa Rosada, una protesta que se replicó en otras ciudades. La intención de los organizadores fue que se active el tratamiento en Diputados de la Ley Nacional de Prohibición de Carreras de Perros, que desde hace un año ya cuenta con media sanción en el Senado. Ayer estaba previsto que el proyecto se tratara en comisiones, pero fue suspendido.

Daniela López forma parte de Proyecto Galgo Argentina, una agrupación que acusa de “explotación animal” a los organizadores de estas contiendas. “A través del sitio change.org/stopgalgueros ya juntamos unas 320.000 firmas: necesitamos que la ley se trate ya en Diputados”, le explica Daniela a Clarín. Y agrega: “Para correr más rápido, a los perros les inyectan distintas drogas. Y a algunos hasta les dan cocaína. Cuando no les sirven más, los abandonan. Solamente en la zona de Luján-Mercedes, por donde yo me muevo, rescatamos unos 300 galgos por año”. Proyecto Galgo Argentina también denunció amenazas de parte de los galgueros. Dieron a conocer audios en los que un hombre plantea: “Hay que ponerse las pilas, llevo una gomera con 200, 300 bolitas y les voy a sacudir los vidrios, lo que sea, le vamos a hacer mierda el Congreso”.

El proyecto que se aprobó en la Cámara Alta fue presentado por Magdalena Odarda, senadora por Río Negro de la Alianza Frente Progresista. La iniciativa establece la prohibición de las carreras de perros en todo el país y castiga con prisión de uno a cuatro años y multas de hasta 80 mil pesos a quien “organice, participe o promueva esas competencias”. “La crueldad sigue impune”, explica Odarda.

Los antigalgueros no están solos. Cuentan con el apoyo de, por citar sólo a algunas figuras, Nicole Neumann, Clemente Cancela, Candelaria Tinelli y Daniela Cardone, firme defensora de las mascotas: embalsamó a su gato Matute.

Los galgueros habían marchado el martes al Congreso. Según ellos, las carreras de galgos son similares a las carreras de caballos y, por eso, lo que hay que hacer es “regularlas pero no prohibirlas”. Si no –aseguran–, “se seguirán llevando a cabo de manera clandestina”. También, reconocen que quienes tratan con crueldad a los perros “son alrededor del 10%” de los galgueros. Y una ley, justamente, permitiría que los malos tratos desaparecieran.

Andrea Tejeda, que lleva adelante A puro galgos, una cuenta de Facebook que se encarga de “promocionar actividades vinculadas con estos animales”, sostiene: “A la marcha fuimos con varios veterinarios que nos apoyan, como Lisandro Hernández. Somos cuidadores de una raza preparada para correr. Está en la naturaleza de estos perros. Y día a día me sorprendo con el amor que les tienen los galgueros a sus galgos. En Estados Unidos, las carreras son legales y televisadas. ¿Por qué no se puede hacer lo mismo en Argentina?”.

 

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 11 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

Tu mascota

Este poema refleja cómo se sienten los perros con los humanos. ¡LLORÉ de pena!

    Un perro no nos juzga por nuestras pertenencias ni por el lujo con el que vivamos. Ellos nos aman incondicionalmente y, aunque para nosotros ellos sean una parte de nuestras vidas, para ellos lo somos todo. El poema de abajo lo escribió Beth Norman Harris en el Chicago Tribune cuando perdió a su mascota. […]

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Un perro no nos juzga por nuestras pertenencias ni por el lujo con el que vivamos. Ellos nos aman incondicionalmente y, aunque para nosotros ellos sean una parte de nuestras vidas, para ellos lo somos todo.

El poema de abajo lo escribió Beth Norman Harris en el Chicago Tribune cuando perdió a su mascota. Sin embargo, Harris captura toda la esencia de lo que sienten los perros hacia nosotros. Léelo completo y trata de aguantar las lágrimas.

Trátame con cariño, mi apreciado amo, porque no hay corazón en el mundo que esté más agradecido por tu cariño que el mío.”

I love my dog

No rompas mi espíritu con un palo, porque aunque lama tus manos entre cada golpe, tu paciencia y entendimiento me enseñarán más rápido lo que quisieras que haga.”

I love my dog

Háblame siempre, porque tu voz es la música más dulce, como lo sabrás por la manera en que meneo mi cola cuando el sonido de tus pasos llega a mis oídos.”

Alice 105.9

Cuando haga frío, déjame entrar… pues soy ahora un animal domesticado, no acostumbrado a los amargos elementos… y no pido más gloria que el privilegio de sentarme a tus pies en tu hogar… pero si no tuvieras casa, te seguiría por el hielo y la nieve antes que descansar en la almohada más cómoda de la mansión más abrigada de esta tierra… porque tú eres mi dios… y yo soy tu devoto seguidor.”

Tumblr

Mantén mi plato lleno de agua, porque aunque no te reprocharé si está seco, tampoco puedo decirte cuándo tengo sed. Dame comida limpia, para que esté sano y pueda jugar y hacer tu voluntad, caminar a tu lado; y estar listo y dispuesto a protegerte con mi vida, si estuvieras en peligro.”

Paige the Border Collie

Y, mi apreciado amo, si el Gran Maestro viera pertinente privarme de mi buena salud o visión, no me alejes de ti. Mejor guárdame gentilmente en tus brazos mientras tus habilidosas manos me dan la misericordiosa gracia de un descanso eterno… y me iré sabiendo que con el último aliento que di, mi destino siempre estuvo a salvo en tus manos.”

6ABC Action News
Publicado en perfecto.com el 10 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo
Tu psicología

Zurdos: la «revancha» de los que viven con la izquierda

13 de agosto de 2016

Parece increíble que la Iglesia Católica y el islam coincidan en algo tan mítico y sin fundamento científico como considerar que la mano izquierda es sinónimo de lo impuro. No hay bendiciones con la siniestra en ninguno de los dos credos: el diablo es zurdo. Esa lateralidad cerebral sigue teniendo «mala prensa», aunque tiene un […]

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Parece increíble que la Iglesia Católica y el islam coincidan en algo tan mítico y sin fundamento científico como considerar que la mano izquierda es sinónimo de lo impuro. No hay bendiciones con la siniestra en ninguno de los dos credos: el diablo es zurdo.

Esa lateralidad cerebral sigue teniendo «mala prensa», aunque tiene un día internacional, el 13 de agosto, algo que no sucede con los diestros. Quizá lograron tener festividad propia porque son minoría en el mundo: el 10%, cuando el 85% es diestro, apenas un 2% maneja por igual ambas manos y un 3% es minusválido. Es decir que 1 de cada 10 personas, en el mundo y en nuestro país, usa la «siniestra» para escribir, cocinar, pintar, jugar, vivir…

Ni en la cotidianidad del aula están a «salvo». Los primeros años de la escolaridad son los más complejos, aunque gracias a las neurociencias los zurdos comienzan a despojarse del mito de que pueden ser disléxicos o padecer problemas mentales.

«El cerebro trabaja en red y el hombre usa todo el cerebro», afirma la licenciada Florencia Salvarezza, directora del Departamento de Lenguaje de la Fundación del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), y echa por tierra los mitos «que han dominado más o menos los últimos 2016 años de la humanidad».

«Los seres humanos tendemos a buscar regularidades, a agruparnos y a dejar de lado a los que no se parecen. La única ventaja real es en el deporte porque los zurdos, el 10%, enfrentan a los diestros, el 85%. No los hace mejores deportistas, de hecho hay muchos zurdos que son exitosos en el deporte sin que sean buenos», añade Salvarezza.

Las investigaciones científicas van derribando mitos: la lateralidad izquierda y la dislexia no son vinculantes como se pensaba en los sesenta. Tampoco los zurdos son más alcohólicos que los diestros, ni más creativos, ni dan mala suerte, aunque aún hoy hay tribus africanas en las que las mujeres que cocinan con la mano izquierda pueden llegar a ser quemadas por considerárselas brujas y envenenadoras. Hace pocos años, Japón dejó de considerar esa condición como motivo legal para divorciarse.

Especialistas en neurociencias, educadores, padres y alumnos coinciden en señalar los primeros años del aprendizaje formal como el tiempo más difícil que debe afrontar el 10% de la humanidad que no usa la mano derecha.

El pupitre, los cuadernos, las carpetas, las lapiceras, las reglas, los elementos de geometría, la computadora y hasta el cierre relámpago de las mochilas están pensados para la facilidad de la mano derecha.

Gabriela Greco fue maestra jardinera durante más de 20 años y ayudó a sus alumnos a decidir sin presiones cuál era su verdadera lateralidad cerebral: «Yo ponía los pinceles en el medio de la mesa para que los chicos eligieran con qué mano tomarlos». Es que recién a partir de los tres o cuatro años los chicos empiezan a ver cuál es la mano con la que se sienten más cómodos con sus tareas y a los cinco definen si son diestros o zurdos.

Greco, que vive en Villa Urquiza, no sólo tuvo la experiencia laboral de acompañar el proceso de conocimiento en la escuela, sino que dos de sus tres hijos también se manejan con la siniestra. Joaquín, de 20 años, es músico y ha tenido que cambiar las cuerdas de su guitarra para poder tocar bien. El trombón, que ejercita casi a diario, es para ambidiestros… un problema menos.

«Joaquín siempre se quejó más que Sofía [su hermana, de 12 años], que ha tomado con más naturalidad su condición. Él tiene una letra terrible. Ella tiene mejor letra», revela esta madre que los mima hasta en el momento de poner la mesa: «Sus cubiertos los pongo del lado de la izquierda».

Para Santiago, un flamante egresado universitario de 25 años que vive en Las Cañitas, ser minoría lo incomodaba. «Cuando sos zurdo te terminás acostumbrando a que todo está hecho para diestros y, al final, te olvidás. El colegio donde estudié tenía orientación en informática y pasábamos muchas horas frente a la computadora. Todas tenían el mouse a la derecha. Lo mismo me pasó en mi primer trabajo, en el segundo, en el tercero y el cuarto. Siempre igual. Al principio me incomodaba, pero después cedí y cedí tanto que terminé usando el mouse del lado derecho en mi casa. Ahora lo que me incomodaría sería manejarlo con la izquierda.»

Los problemas de aprendizaje han sido más complejos entre los adultos mayores. «En el colegio primario, del Estado, me obligaron a escribir con la derecha pese a que les decía que me costaba mucho. El maestro me replicaba que me manchaba mucho con la tinta y que no estaba bien escribir con la izquierda. Hoy sigo escribiendo con la derecha, pero conservo otras cosas de zurdo, como usar los cubiertos y patear la pelota», cuenta a LA NACION Horacio de los Ángeles, de 58 años, mientras lleva con la mano izquierda la correa de su amado perro Sokol por las calles de Almagro.

«Necesitamos maestros alertas a que se den las condiciones de comodidad en el aula para aprender», advierte Salvarezza. Y aconseja que guíen a los padres para que compren los útiles escolares para zurdos, ya que muchos desconocen su existencia y esos elementos «les cambian la situación en los primeros años, porque todo es nuevo y complicado».

«En los primeros años, las maestras nunca me pidieron útiles para zurdos», cuenta Delia Martínez, la madre del ya adolescente Julián Mariscal, que a sus 17 años se acostumbró a los elementos de los diestros aunque siempre tiene a mano una tijera «siniestra».

Gina Pascolini cursa el 6° grado en el colegio La Salle, de Florida, y trata de no chocar con el codo a sus compañeros diestros cuando toma notas. «No sabíamos que había transportadores o cuadernos. Sólo le compramos la tijera por una cuestión de desconocimiento, no de precio», cuenta Vilma Marchetti, su madre.

En cambio, María Felizar, madre de Matías, que concurre al mismo colegio que Gina Pascolini, se enteró recién este año de que se consiguen cuadernos «siniestros». «Las carpetas anilladas son un problema para Matías, pero no compré ningún otro útil especial porque no tiene ninguna dificultad en la escuela», concluyó.

Rafael Nadal y su zurda

Nadal, de chico, pegaba tanto de drive como de revés a dos manos, algo inusual. Era un estilo Fabrice Santoro (famoso tenista francés). Pero un día, su tío y entrenador, Toni Nadal, le dijo que ningún número uno había llegado a ese puesto pegando con esa técnica y que tenían que elegir. Y se decidieron por empuñar la raqueta con la izquierda, ya que Toni consideraba que jugando con esa mano tendría ventaja ante sus rivales, mayormente diestros. Una curiosidad: Nadal juega al tenis y al fútbol con la izquierda, pero para el resto de las cosas usa la derecha.

 

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Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 12 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

Tu mascota

La increíble historia del perro callejero que ahora vive en Alemania

Una azafata alemana adoptó a un perro callejero de Buenos Aires que la seguía a todos lados Olivia Sievers es azafata y alemana. Por su trabajo, viaja frecuentemente a Buenos Aires, y cuando lo hace, se hospeda en el hotel Hilton de Puerto Madero. Ahí es donde conoció a «Rubio», un perro callejero que, cada […]

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Una azafata alemana adoptó a un perro callejero de Buenos Aires que la seguía a todos lados

Olivia Sievers es azafata y alemana. Por su trabajo, viaja frecuentemente a Buenos Aires, y cuando lo hace, se hospeda en el hotel Hilton de Puerto Madero. Ahí es donde conoció a «Rubio», un perro callejero que, cada vez que la veía, no se le despegaba de encima. Entonces Olivia tomó una decisión: lo adoptó y se lo llevó a Alemania.

«Cuando nos vimos le di algo de comida y jugamos un rato. Y después, cuando volvía al hotel, intenté tomar un camino indirecto para que no me siga. Fue imposible. Él estaba muy feliz de que alguien le preste atención», dijo Olivia en una entrevista al noticiero de El Trece.

 

 

El día del encuentro, el perro, bautizado «Rubio» por Olivia, la siguió hasta el hotel. Y ella le dio una manta de la línea aérea para la que trabaja, para que no tenga frío de noche. Después Olivia regresó a Alemania. Y cuando volvió, por trabajo y al mismo hotel, «Rubio» estaba en la puerta esperando para saludarla. La misma rutina se repitió a lo largo de seis meses.

Entonces Olivia, en una de sus visitas, se encargó de que un hogar de animales adopte y cuide a «Rubio». Imposible. El perro se escapó al día y apareció en el Hilton, esperando a Olivia. En ese momento Olivia decidió adoptarlo.

El viernes de la semana pasada, luego de que Olivia realizara los trámites correspondientes, «Rubio» tomó un avión y acompañó a Olivia a su nuevo hogar en Alemania.

Una azafata alemana adoptó a un perro callejero de Buenos Aires que la seguía a todos lados

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 11 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo
Tu estado físico

Las dietas y terapias alternativas, detrás del éxito de los atletas de Río

    “¡Vayan a comprar hamburguesas!”, ordenó Gonzalo Bonadeo en su emocionado relato de la medalla de oro de la judoca Paula Pareto. Una hora después del pedido, Pareto respondía las preguntas de Bonadeo en el estudio de TyCSports mientras comía una hamburguesa, con una sonrisa pintada. Por supuesto, la alegría era por la medalla […]

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“¡Vayan a comprar hamburguesas!”, ordenó Gonzalo Bonadeo en su emocionado relato de la medalla de oro de la judoca Paula Pareto. Una hora después del pedido, Pareto respondía las preguntas de Bonadeo en el estudio de TyCSports mientras comía una hamburguesa, con una sonrisa pintada. Por supuesto, la alegría era por la medalla de oro. Pero quién sabe si no había algo de satisfacción en ese permitido hipercalórico, después de tanto sacrificio. Es que los atletas olímpicos se preparan durante cuatro años para llegar al objetivo máximo, no solo con entrenamientos en doble o triple turno, sino también con una dieta equilibrada, sin excesos, fritos ni harinas. Muchas de esas dietas son las que luego se ponen de moda y se aplican de manera masiva.

Como nunca antes, las dietas modernas se metieron en la agenda olímpica. Desde luego, los atletas siempre tuvieron el imperativo de una vida sana. Pero las nuevas dietas, como la paleo, que suprime las harinas, parecen haber llegado para quedarse. Y también los tratamientos alternativos, para acelerar los tiempos de recuperación. Michael Phelps, con su espalda marcada, también fue otra de las revelaciones.  Luis Scola y Emanuel Ginóbili adoptaron la dieta paleo, sin harinas ni azúcares y con muchas frutas y verduras. Ahora, en las rondas de mates con el equipo no hay bizcochitos ni facturas. “Hay comida sin gluten: criollitas, tostadas, unos bizcochos especiales. Todo sin glúten. Empezaron Scola y Ginóbili hace algunos años y contagiaron a los más jóvenes, como Laprovíttola o Campazzo”, dice un integrante de la delegación.

En declaraciones previas, Scola admitió que el 90% de los carbohidratos que consumía provenían de frutas y verduras. “Me siento mejor que nunca, ya no puedo volver a mi estilo anterior de alimentación”.

Históricamente, los atletas se cargaban de carbohidratos (energía para sus músculos) con la ingesta de fideos, arroz, papas y carnes. Pero la dieta paleo, que imita el estilo de alimentación del paleolítico, fue ganando terreno entre los atletas. No solo la Generación Dorada, sino también varios futbolistas, como Messi y Agüero, lo incorporaron para mejorar su rendimiento. “La fuente de energía para los atletas antes eran las pastas. Ahora muchos eligen una dieta paleo, que otorga energía a través de hidratos de carbono refinados, no tan procesados. Y la fuente de eso son las frutas”, explica el médico deportólogo Norberto Debbag.

Pero no todo tiene que ver con dietas. El mútiple campeón olímpico Michael Phelps sorpendió al mundo por sus 21 medallas de oro y también por unos moretones morados y circulares en su espalda. Es un tratamiento médico alternativo conocido como Ventosaterapia o “cupping”, que consiste en aplicar vasos de vidrio caliente sobre la piel para disminuir el dolor y mejorar la circulación sanguínea. “Las ventosas ayudan a extraer la sangre en la zona afectada, lo que reduce el dolor y acelera la curación de los músculos sobrecargados de trabajo”, dijeron desde el equipo de Phelps. La técnica de las ventosas también es utilizada por la nadadora Natalie Coughlin, medallista olímpica en el estilo espalda. “Es una técnica china muy antigua. A veces los nadadores tienen pequeñas rupturas en las fibras musculares, que no llegan a ser desgarros. Este tratamiento mejora la irrigación en la zona y acelera la recuperación”, dice Debbag.

El ciclista italiano Vincenzo Nibali, que compitió en la prueba de ruta y además ganó el Tour de Francia en 2014, practica acupuntura para mejorar el descanso de sus músculos.

Otro caso: el pivote del Dream Team, DeMarcus Cousins bajó 9 kilos en la preparación para los Juegos Olímpicos con una nueva modalidad del yoga, conocida como Bikram, que consiste en practicar los ejercicios en un ambiente de 40 grados. En el equipo estadounidense del basquet, Carmelo Antonhy es otro de los que practica la dieta paleo y bajó más de 10 kilos.

Juan Martín Del Potro es otro de los atletas que cuida todo los detalles. Al tiempo que se recuperaba de sus lesiones en las muñecas, empezó una dieta libre de excesos, cuidando al detalle el origen de los alimentos que consume. Novak Djokovic es otro superatleta con dieta paleo. En 2011 descubrió que era celíaco, dejó las harinas y adoptó una modalidad de dieta sin gluten ni azúcar. Pero con el correr del tiempo fue eliminando cada vez más las carnes rojas, al punto de que solo ingiere pescado. Un consuelo: perdió en primera ronda y en la villa olímpica hay hamburguesas gratis las 24 horas.

 

La “ventosaterapia” de Michael Phelps

El nadador estadounidense emplea un antiguo método para disminuir la hinchazón y el dolor durante los Juegos Olímpicos. Se llama “ventosaterapia” y es la aplicación de ventosas (vasos de vidrio) calientes sobre la piel para introducir calor al cuerpo. Ayuda a la circulación de la sangre para disminuir una serie de trastornos médicos, como la hinchazón y el dolor. Es la razón por la que aparecieron en la espalda y las piernas del nadador unos extraños círculos producidos por la succión.

 

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 06 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

Tu vida sexual

Los “millennials”, sin apuro: afirman que tienen menos sexo de lo que se cree

12 de agosto de 2016

“All you need is love”, predicaba John Lennon, con sus bigotitos a lo Leopoldo Jacinto Luque, como una herradura, y los jóvenes, estimulados, se lanzaban en busca de concretar sus deseos más íntimos. Pero el tiempo pasó, al ex marido de Yoko Ono lo asesinaron de cuatro tiros en la puerta del edificio Dakota, el […]

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“All you need is love”, predicaba John Lennon, con sus bigotitos a lo Leopoldo Jacinto Luque, como una herradura, y los jóvenes, estimulados, se lanzaban en busca de concretar sus deseos más íntimos.

Pero el tiempo pasó, al ex marido de Yoko Ono lo asesinaron de cuatro tiros en la puerta del edificio Dakota, el flower power se diluyó, y los millennials, tal como se define a los chicos y chicas que nacieron a partir de 1990, consumen sus energías en otros menesteres.  Según un estudio publicado en la revista científica Archives of Sexual Behavior, los jóvenes actuales están dispuestos a interactuar menos bajo las sábanas que los que tenían su misma edad en los 60. Un retroceso, un declive en las apetencias.

La investigación, que incluyó una encuesta en la que participaron 27.000 personas “de 20 a 25 años”, sostiene que, en aquel tiempo, sólo el 6% de los jóvenes “no tenía pareja sexual después de los 18”, y que, en las últimas décadas, ese fenómeno aumentó al 15%.

¿Qué se puede decir de esta tendencia en la Argentina? A contrapelo de la creencia que sostiene que los teenagers y no tan teenagers copulan como conejos, los especialistas consultados por Clarín plantean que son varios los motivos que podrían explicar la disminución en la búsqueda de los placeres carnales, entre ellos, “el mayor individualismo”, “el autoerotismo facilitado por el acceso a las nuevas tecnologías” y, también, “el temor al contagio de enfermedades”.

Con los labios pintados de rojo Almodóvar, la chica se saca selfies tirando piquitos a la cámara. Como si fuera Cristiano Ronaldo, el chico se saca selfies mostrando los abdominales bien tonificados. Yo y yo, siempre yo. Así, según señala la psicoanalista Any Krieger, “es difícil que se consoliden los vínculos de pareja”. Autora del libro Sexo a la carta, Krieger detalla: “El amor y la sexualidad no pueden ser analizados por separado. Y en la actualidad podemos hablar de una caída del deseo. ¿Cuáles son las causas? La devoción por el consumo profundiza el individualismo. Y el deseo es, siempre, de a dos. En los ‘60 estaban en auge el amor, la paz, la vida en comunidad… Ahora, no”.

Según un estudio de la UBA, seis de cada diez adolescentes ya han mantenido relaciones sexuales y un 44% perdió la virginidad antes de cumplir los 16 años. Pero después, parece, se planchan. Eso -aporta Krieger- “atenta contra las fantasías”. Lo argumenta así: “Como en esta época los chicos se inician más temprano sexualmente, a los 20 años ya no les interesa tanto establecer este tipo de contacto”.

En el 2000, el escritor catalán Román Gubern publicó el libro El eros electrónico, en el que critica el “complejo universo audiovisual”. Y arremete: “La era de la comunicación es la era de la soledad, mientras que la tan cacareada modernización se ha traducido para muchos en marginación”.

En esa línea, Krieger relaciona el desarrollo de Internet con la falta de ejercicio sexual. “He atendido muchos casos de jóvenes que, por la gran cantidad de pornografía que circula por Internet, han desarrollado el autoerotismo. Y eso puede ser adictivo. Son jóvenes que se quedan frente a la pantalla y no se relacionan con nadie. Es grave. Y también hay que tener en cuenta que, muchas veces, por problemas económicos, esos mismos jóvenes no pueden irse de la casa de sus padres”.

Según Felipe, de 20 años, soltero, “en esta época, y aunque se crea lo contrario, muchas chicas no tienen intimidad con sus parejas hasta que se ponen de novias”. Y agrega: “Necesitan estar seguras”. También, agrega Felipe, que le gustaría estudiar periodismo deportivo, “hay relaciones más casuales. Yo, que fui al colegio Los Robles, de Monserrat, tengo encuentros con ex compañeras. No somos novios ni amigovios, pero está todo bien. ¿Con qué frecuencia? De tanto en tanto”.

“Ahora me entretengo con el Pokémon Go: ¡mi novia se fue de vacaciones!”. Rodrigo Marán (23) estudia economía. Sostiene que, “en general, los jóvenes de ahora tienen menos actividad sexual que en los 60”. Y agrega: “No es mi caso, pero muchas veces se habla más de lo que se concreta”. Rodrigo, que es de Bariloche y vive en Buenos Aires desde hace seis años, plantea: “En ciudades más chicas, como Bariloche, las parejas son más estables. Y hay mayor compromiso. ¿Por qué? Y… se conocen todos”.

Sofía Mazzitello se crió en Flores, se mudó a Córdoba, donde estudia abogacía, y está de visita en Buenos Aires. De 20 años, dice que “hay chicos y chicas que se dedican a histeriquear, y otros que no tardan nada en ponerse de novios. “¿Cómo influyen las nuevas tecnologías? Una amiga se bajó Tinder para conocer gente. Estaba en contacto con varios chicos al mismo tiempo. Y al final, por afuera de eso, conoció a otro chico, empezó a salir con él, y desactivó el contacto con todos los que había chateado a través de la aplicación”.

Poco antes de los ‘60, en 1956, Brigitte Bardot protagonizó Y Dios creó a la mujer, una de sus películas más recordadas. A la rubia le alcanzaba con desabrocharse el primer botón de su camisa blanca para que la platea masculina se tirara de cabeza contra la pantalla. Hoy, Charlotte Caniggia, por nombrar a una de las señoritas más exuberantes que se pasean por los medios, se puede desnudar por completo en el programa matutino de Gerardo Rozín y es probable que no provoque los mismos espasmos.

“A mayor oferta sexual, menor demanda”, resume Miguel Espeche, psicólogo, autor del libro Criar sin miedo. Y agrega: “La actividad sexual es como la ley de mercado. A los jóvenes se los puede ver desganados, sin tensión, porque el sexo se ha vuelto algo cotidiano”.

Como parte del mismo análisis, Adrián Helien, presidente del Capítulo de Sexología de APSA, se enfoca en “las enfermedades que provocaron mayores cuidados” en las prácticas del cuerpo a cuerpo. Y agrega: “En la actualidad también hay que destacar el fenómeno de la diversidad. Antes, si alguien se movía por fuera de lo heterosexual, se podía hablar hasta de una patología. Y esa diversidad plantea otros derechos, como el de poder decir ‘a mí no me interesa tanto el sexo’, y que nadie te mire de costado”.

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 06 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

Tu alimentación

Una feria orgánica llegó a Las Cañitas y sorprende a los vecinos

11 de agosto de 2016

Cansados de la oferta habitual de las verdulerías y los supermercados locales, los vecinos de Las Cañitas en el barrio de Palermo, amanecieron ayer, con una grata novedad. Es que a una de sus calles más emblemáticas, el boulevard Indalecio Chenaut -que nace en Luis María Campos y muere en la cancha de polo-, llegó […]

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Cansados de la oferta habitual de las verdulerías y los supermercados locales, los vecinos de Las Cañitas en el barrio de Palermo, amanecieron ayer, con una grata novedad. Es que a una de sus calles más emblemáticas, el boulevard Indalecio Chenaut -que nace en Luis María Campos y muere en la cancha de polo-, llegó la Feria Sabe la Tierra. Se trata de una iniciativa que cuenta con el auspicio de Ferias y Mercados del Gobierno de la Ciudad, donde se pueden comprar todo tipo de productos orgánicos, a muy buenos precios y de la mano directa de sus productores.

La feria ya tiene presencia en otros barrios pero es todo un hallazgo en Las Cañitas, donde los vecinos ahora pueden encontrar, frutas y verduras agroecológicas en muchos casos a menor precio que en verdulerías y supermercados, como unas excelentes plantas de lechuga a $35 el kilo. Además hay productos especiales, como pollos orgánicos a $105 el kilo, huevos orgánicos a $50 la docena, quesos a $70 la horma, panes y budines integrales a $45, aceite de coco a $300 el medio litro, nueces orgánicas a $250, lácteos, chocolates, jugos naturales, salamines, pastelería, nueces confitadas, aceites esenciales y productos de cosmética natural.

“Trabajamos de forma itinerante y estaremos miércoles de por medio. Arrancamos hoy (por ayer) en este hermoso boulevard. La idea es conectar a productores y consumidores en un mismo lugar sin intermediarios. De esta manera, cuidamos los precios justos y el consumo responsable”, dice Luciana, coordinadora de la feria.

“Había muchos pedidos de vecinos que se quejaban de los altos precios de las verdulerías en Las Cañitas; y querían una feria en su barrio que antes no había. Con esta feria, acercamos muy buenos precios al consumidor porque justamente no hay intermediarios”, detalla Luciana.

Vincent es parisino, tiene 39 años y hace 6 años que vive en San Fernando con su mujer que es Argentina. “Yo trabajaba en lo orgánico en Francia y justo cuando llegué acá, abrió Sabe la Tierra, ahí descubrí ésta feria y me encantó. Fui primero cliente y de a poco empecé a trabajar con los pollos y huevos de campo que provienen de Cañuelas”, cuenta Vincent, que en Francia era técnico audiovisual en televisión, pero un día ya no quiso saber nada más con las pantallas y ahora se dedica a la venta orgánica. “Este lugar en Cañitas es divino. En Francia, todos los barrios y pueblos tienen sus propias ferias que allá se llaman mercados, pero no todos son orgánicos aunque, cada vez más, los consumidores reclaman eso. Buenos Aires se jacta de ser afrancesada, por eso está bueno que también incorporen el concepto de ferias que hay allá para comer más barato y más fresco”, agrega.

“Es una feria hermosa, toda la clientela es del barrio o de la zona y se arma un ambiente con muy buena onda, con degustaciones y muy cordial”, dice Leonardo, (45) mientras atiende su stand: “Yo trabajo para una productora de aceite de oliva extra virgen que se produce con prensada en frío. El prensado se hace con un molino de piedra como se hacía en época del virreinato. Somos el único productor que queda con esta técnica tan antigua en el país; y en el mundo quedan sólo 6”, detalla orgulloso.

Laura Ilal, (42) cuenta, mientras ofrece degustaciones en su stand, que el espíritu de la feria es que el consumidor acceda a los productos elaborados de manera artesanal, porque las diferencias con los orgánicos son muy notables. “Recibir productos directamente de la tierra también depende mucho de nosotros. Hacemos esto, para no esperar que las soluciones vengan de otros. Colaborar entre todos para que las economías regionales se reactiven y los productos realmente lleguen fácil y de forma accesible a cualquier consumidor, es una tarea muy gratificante”, relata.

Darío Lituri, (35) es un productor vegano. Cuenta que todas las delicatessens que también se pueden probar en su stand, son de su autoría y la de su hermano. Juntos elaboran sus productos “a conciencia”. “Ser vegano es respetar el reino animal. Nosotros elaboramos productos que no contienen ni huevos ni leche como: milanesas de pasta de garbanzo rebosadas con germen de trigo, matambrito de seitán, hamburguesa de quinoa con arroz yamani y vegetales, pero siempre tratando de emular a la carne vacuna para que también entre por los ojos”, comenta Darío.

En la feria también se pueden encontrar quesos de búfala y cabra a $120 la horma. Gruyere a $250 el kilo. Salame y longaniza de cerdo ahumado a $60 c/u. Pan integral de amapola y nueces orgánicas a $45. Pan de centeno, chia y girasol a $45 la horma de 900 gramos. Milanesas y hamburguesas de seitán con vegetales y arroz yamani a $90 el pack de 4. Lever de pasta de garbanzo con aceitunas y zanahoria bañado en pimentón a $50. Medialunas de algarroba con avena integral a $25 por 3 unidades y prepizzas de cebolla con tomate, 100% integrales a $50.

Feria Itinirante Sabe la tierra: Dónde y cuándo

En el Tren de la Costa en San Fernando; en Vicente López todos los sábados; en Belgrano, en Juramento y Ciudad de la Paz; en Zona Sur, en Canning, Ezeiza; en Maschwitz todos los sábados; y ahora en Las Cañitas, los miércoles por medio. El próximo miércoles estará Balvanera, en Callao y Lavalle.

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 04 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo

 

 

 

 

Tu salud

Vivir el deporte: explican por qué los espectadores también “juegan”

En Río de Janeiro, están presentes 10.500 deportistas para competir en los Juegos Olímpicos, con sus brazadas en el agua, sus saltos, sus corridas a toda velocidad. Más de millón y medio de personas fueron también a la ciudad a mirarlos, y muchos más en el mundo los observan a lo lejos, a través de […]

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En Río de Janeiro, están presentes 10.500 deportistas para competir en los Juegos Olímpicos, con sus brazadas en el agua, sus saltos, sus corridas a toda velocidad. Más de millón y medio de personas fueron también a la ciudad a mirarlos, y muchos más en el mundo los observan a lo lejos, a través de las pantallas de los teléfonos celulares, las tabletas, la computadora o de la televisión. Pueden estar sentados en un sillón o tirados en la cama. Espectadores y deportistas comparten mucho más que la bandera: durante el juego, se activan las mismas áreas cerebrales.

Según le dijo el neurocientífico Daniel Glaser, del King’s College de Londres, en el Reino Unido, a la BBC “cuando vemos transmisiones deportivas, se activan distintas zonas dentro de nuestro cerebro, cada una de ellas con una función diferente. Pero lo que estamos comenzando a descubrir es que la zona cuya principal responsabilidad es hacer que el cuerpo se mueva también se activa cuando estamos viendo deporte”.

Para averiguar esas semejanzas, se pueden utilizar técnicas de imágenes para determinar qué partes del cerebro se activan más o menos en diferentes situaciones. Se activan las mismas zonas cerebrales en los que hacen movimientos y en los que no se mueven en absoluto, pero miran un partido. Dentro del cerebro se produce un “contagio emocional”.

Los espectadores simulan movimientos de los deportistas para poder predecir mejor y, de hecho, ver mejor y anticipar mejor lo que están haciendo. “Se trata de un efecto espejo; de una réplica de ese movimiento. El movimiento físico nos ayuda a experimentar mejor las emociones. A veces, los entrenadores de fútbol, durante el partido, reproducen movimientos de los jugadores cuando, por ejemplo, dan patadas o ejecutan movimientos respiratorios”.

El científico aseguró que hay dos tipos de movimientos. Por un lado, el de la “resiliencia motora”: una persona se inclina hacia adelante o hacia atrás a medida que lo hace el deportista. O también se concentra o se relaja cuando el deportista lo hace”. Aquí se produce una “empatía directa” con el deportista. Pero también hay otros movimientos que son “expresiones directas de emociones”. Alguien se mueve de una forma determinada y esa emoción resuena automáticamente en el espectador”, aseguró Glaser. “Podemos saber, al observarlo, si alguien se está moviendo de una manera feliz o triste”, explicó. A su vez, al ver al deportista, el cerebro genera emociones tristes dentro del espectador, ya sea o no consciente. Glaser lo llama “contagio emocional”.

Consultada por Clarín, Valeria Della Maggiore, investigadora en neurociencias del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, sostuvo que “la resonancia motora ocurre gracias a asociaciones sensoriomotoras que se formaron a lo largo de nuestra vida entre la acción observada (por ejemplo, la patada de un nadador) y los comandos motores que se ejecutan al realizar esa acción. En nuestro laboratorio, hemos observado que este fenómeno de la resonancia motora es automático y no depende de haber realizado el deporte previamente”.

Y detalló: “Pero más allá de lo motor y de la estrategia del juego, la resonancia motora mediaría la empatía, que es lo que permitiría ponerse en los zapatos tanto del deportista como del espectador que está en el estadio. La lógica sería que una vez que mi cerebro resuena junto con el del deportista, entonces puedo sentir lo que él siente. La sensación de empatía potencia la actividad de la amígdala y otras regiones del sistema límbico provocando lo que Glaser llama contagio emocional, elevando al observador de su lugar pasivo de resonador de la acción, a un rol más activo que lo involucra a pesar de estar del otro lado de la pantalla de TV”.

 

 

 

 

Publicado en la edición impresa del Diario Clarín el 08 de Agosto del 2016 – Blog de Aníbal P. Revoredo